Cómo parafinar
- Antes de parafinar, limpiar siempre con disolvente reducido en etanol (los disolventes normales queman la suela). Aplicarlo sobre papel absorbente, higiénico o de cocina y dejarlo sobre el esquí un par de minutos para que penetre en los poros. Pasar otro papel absorbente seco y seguidamente un cepillo metálico en dirección ascendente (de la cola a la espátula). Para terminar el proceso de limpieza, pasar un cepillo duro para terminar de quitar las impurezas y otro blando para dejar el esquí en perfectas condiciones.
- Aplicar la parafina sobre el esquí, ya sea frotándola directamente contra la suela (como si la pintásemos) o con una plancha termoregulada para deshacerla. Una vez aplicada, esparcila lentamente hasta que quede uniformemente repartida. IMPORTANTE: Nunca aplicar la plancha a una temperatura superior a la que indica la parafina, ya que esta puede perder sus propiedades. Cada parafina tiene su temperatura máxima, generalmente indicada en la caja.
- Dejar en reposo durante unos 20 minutos para que la parafina recupere su estado natural.
- Quitar el sobrante de parafina usando una rasqueta de plástico, que debe estar el máximo de afilada posible (con un canto de 90º).
- Eliminar los restos de parafina usando un cepillo duro (¡no el metálico!) y a poder ser dar un par de pasadas al final con un cepillo blando para quitar todas las impurezas. El esquí está listo para tocar nieve.